Ignacio pregunta: ¿Qué diferencia hay entre un practicante laico, un bodissatva o un monje o monja?

Buenos días Ignacio.

Me tomo un tiempo ahora para contestar a tu cuestión sobre los conceptos «laico», bodissatva y monje o monja.

En lo esencial, al sentarnos en zazen no hay diferencia entre unos y otros. En el gran silencio se disuelven todas las etiquetas, todas las categorías y formaciones intelectuales sobre la experiencia de la realidad. Pero luego nos levantamos del zafu y seguimos actuando en el mundo social, laboral, familiar… Así, en nuestra tradición se utiliza una forma de hacer, en base al vínculo que deseamos crear con la tradición. Esta forma de hacer puede manifestarse como laico, como ordenado bodissatva o como monje o monja.

Tradicionalmente la ordenación es explicada como «tomar refugio en los tres tesoros». Cuando a menudo nos vemos sobrecogidos al volvernos un poco conscientes de cuestiones como la impermanencia, el sentido y la raíz de nuestras experiencias como seres sensibles, el sufrimiento… tomamos refugio en el Buda (arquetipo del ideal de la realización de la verdadera sabiduría, el completo despertar), el Dharma (la enseñanza que emana de esta práctica, de esta experiencia viva y del maestro o maestra) y la Sangha (la comunidad de practicantes que se reúne en torno a un maestro o maestra). Y esto se hace en una ceremonia donde se manifiesta una energía y unos votos que el maestro, en tanto que representante en este mundo de dicha experiencia, la del Buda, transmite al practicante creando así un vínculo con esta tradición. Tomar refugio y convertirnos a su vez en refugio de estos tesoros. Guiarnos por los pasos de los que recorrieron este camino anteriormente mientras andamos el nuestro propio.

Entonces se puede resumir que la práctica del Zen se expresa de diversas formas pero con una misma esencia. Cada cual decide qué lugar toma en relación con la práctica-tradición siendo todas ellas válidas en tanto que todas ponen el énfasis en la meditación como centro de la experiencia. Luego el compromiso con un maestro y una sangha es mayor al ordenarse monje, no siendo la palabra «compromiso» en este caso sinónimo de falta de libertad o «obligación», sino expresión natural de la propia aspiración: Deseo involucrarme, aprender y aportar mi energía a este camino junto a aquellos que tienen mi misma aspiración y siento que esta es la forma más sincera de hacerlo.

Hay algo visible en todo este asunto, lo que se explica lo que se muestra, y algo no visible más difícil de explicar. La parte que no se explica, que no se verbaliza se expresa naturalmente cuando continuamos la práctica y nos vamos sumergiendo un poco más en ella…

Espero haberte ayudado un poco. Gracias por tu pregunta.

Fraternalmente en el Dharma,

José Luis Kô Kon.

El responsable del dojo de Utrera responde solo y exclusivamente en base a su propia experiencia y a las enseñanzas recibidas de sus maestros y compañeros espirituales.