Indicaciones para el dojo

Practicar juntos

Las indicaciones para el dojo: armonizarse con los demás

El dojo es el lugar en el que se enseña y se practica el Dharma. Dharma es, al mismo tiempo, la ley del universo que gobierna nuestro mundo y la enseñanza de Buda quien formuló esta ley, experimentada profundamente por él mismo en zazen. Para poder recibir el Dharma, nuestra individualidad tiene que dejarle sitio.

En un dojo es importante armonizarse con los demás, ser como la leche y la miel que se mezclan perfectamente. Todos los seres están en interdependencia con el entorno. En el dojo esta influencia recíproca es beneficiosa para todos los que practican.

Seguir las indicaciones del dojo significa seguir la Vía. Gracias a la repetición de la práctica, la comprensión se hace más profunda y después podemos entender el significado de las normas y de todos los gestos de forma natural. Estas indicaciones, sin formalismo, ayudan a crear un ambiente fuerte y armonioso de gran concentración.

En el dojo sólo se admite a las personas concentradas que quieren practicar la Vía por medio del zazen. Los que vengan con otra idea tienen que pensárselo.

Taisen Deshimaru

El gesto…

Gassho, juntar las manos

Gassho es un gesto de respeto hacia los demás y hacia todas las existencias. Dirige el espíritu por encima del ego y de las consideraciones personales. Gassho crea armonía entre los seres, por muy diferentes que sean.

Cuando la acción es justa, el mundo se vuelve justo. Cuando hacemos sinceramente gassho por los demás, se crea una mutua simpatía. Si lo hacemos por el universo entero, incluso los árboles, las montañas y los ríos sienten esta simpatía y nos la devuelven a su vez.

En la postura de gassho, las manos se colocan una contra otra con toda la superficie de los dedos y de las palmas en contacto. Los antebrazos están horizontales, la puta de los dedos a la altura de la nariz. La posición de las manos influye en el cerebro. La mano derecha está en relación con la parte conceptual, racional del cerebro, la mano izquierda corresponde al mundo de la intuición, mundo invisible, espiritual. Las manos juntas en gassho hacen realidad la unidad entre ego y el cosmos, entre lo material y lo espiritual.

Sampai, abandonarlo todo

Sanpai: prosternarse tres veces. Al poner el cuerpo en el suelo se abandona el ego. El ser humano tiene tendencia a querer conquistar y dominar el mundo, pero, a veces, necesita volver a la tierra. Este gesto religioso universal refleja la humildad ante la naturaleza y ante todo el cosmos.

Después de zazen los discípulos y el maestro se prosternan juntos. Se armonizan y se convierten en un único espíritu. Sanpai deja atrás el aspecto individualista del ser humano y le abre a una dimensión más elevada.

La historia nos cuenta como cuando Bodhidharma quiso poner a prueba a sus discípulos les hizo preguntas sobre su comprensión del Zen. Tres de ellos dieron muy sabias explicaciones, pero Eka (su discípulo) hizo sólo sanpai sin palabras. De esta manera el maestro y el discípulo estaban unidos por el Dharma.

Gen mai, el bol del monje

La guen mai, la sopa de arroz que los monjes y monjas zen toman tradicionalmente después del zazen y de la ceremonia de la mañana, se come con un espíritu de gran concentración. Cada gesto se realiza con atención. No tiene que haber diferencia entre uno mismo y la guen mai, sujeto y objeto se confunden.

El Maestro Dogen dice: «Cuando la guen mai es verdadera, todo es verdadero; cuando todas las acciones de la vida son verdaderas, la guen mai también se vuelve verdadera.

Lo que significa que no hay grados, que no hay diferencias entre ambos. Cuando todas las cosas se vuelven de la misma naturaleza que el Dharma, la guen mai también toma la naturaleza del Dharma. Cuando todas las cosas son la verdad, la guen mai también se convierte en la verdad.

Por eso la guen mai es la expresión no escondida de la totalidad y por eso los budas y los patriarcas la han preservado con esmero».

Utilizar todo el cuerpo para el universo es nuestra santa práctica. Utilizarlo únicamente para el ego es hacer sólo lo que hacen los pájaros, los perros, los gatos y los gusanos.

Kodo Sawaki

¿Te gustaría recibir más información?

Para iniciarse en la práctica de zazen es recomendable hacerlo con algún practicante antiguo, con algún monje o bodhisattva con cierta experiencia en la práctica meditativa. Al dar los primeros pasos confiando en alguien así, podemos evitar caer en las redes de nuestra propia mente siempre ávida de estímulos e imaginación.

Suscribirse a nuestro newsletter

Únase a nuestra lista de suscriptores para recibir artículos, noticias y eventos relacionados con el dojo.

Estupendo, te has suscrito correctamente